Conquístame si puedes: Capítulo 21

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CAPÍTULO 21

—¿Qué haces aquí? —preguntó Liam a Joshua.
Hasta que arreglaran todos los destrozos iba a estar encerrado en una celda que tenían en un agujero que nadie conocía. Una base de operaciones bastante útil y que estaba fuera de cualquier radar, un lugar donde se podían cometer ciertos vacíos legales.
Su compañero caminaba hacia los barrotes cabizbajo, el sonido de sus botas golpear el frío cemento le hicieron temerse lo peor. Su corazón se encogió instintivamente y pudo sentir que el pulso se le detenía.
—No sé cómo decirte esto…
Joshua no le sostenía la mirada y había pocas cosas que alteraran a su compañero. Liam se agarró a los barrotes y exigió que se lo dijera sin tapujos, necesitaba saber lo que ocurría.
—Han encontrado un cuerpo que corresponde con la descripción de Lisel…
Aquellas palabras se clavaron en su pecho como un puñal, no podía ser cierto. Sin aliento se dobló como si lo partieran en dos, el dolor fue tan agudo que hasta emitió un pequeño quejido y comenzó a ver borroso.
—Deberías subir a la sala del forense a hacer el reconocimiento. Tu madre viene de camino también.
No, Carol no podía ver el cuerpo de Lisel. Debía ir él a identificarla y tratar que su madre no viera el cadáver de su hija.
Se recompuso con el pensamiento de su madre y se dejó esposar por Joshua antes de que abrieran la celda. Arrancó a caminar sabiendo bien a dónde iba, aquella base había sido su lugar de trabajo durante años y conocía bien donde estaba la sala forense. Lo que nunca imaginó es que fuera ahí donde viera a su hermana.
Una parte de él negaba que eso pudiera ser posible, no podía haber perdido a su pequeña Lisel. Si lo que iba a encontrar sobre aquella fría mesa de metal era el cuerpo de su hermana iba a reducir el mundo a cenizas.
Su corazón se descontroló con cada nuevo paso que daba, sintió que el mundo caía sobre sus hombros con todo su peso. Lisel podía haber acabado como tantas otras mujeres que había visto a lo largo de su carrera; una vida corta, rápida y una muerte brutal. Se imaginó mil maneras posibles con las que la habrían torturado antes de sesgar su respiración. Tal vez había gritado su nombre, quizás había suplicado por una piedad que no había recibido.
Si era ella el cadáver ya nada importaba. No sólo era un ser humano que necesitaba justicia, era una hija, una hermana y una mujer extraordinaria que había dejado el mundo demasiado pronto.
Estaba ante la puerta y se detuvo detrás de su compañero, no podía entrar en aquella sala. No quedaba fuerzas en su cuerpo, Lisel siempre la había llamado tío duro y sabía que en aquel momento era un niño pequeño a punto de romper a llorar por su mamá.
Joshua lo miró y se compadeció de él. Seguramente debía estar horrible, notaba sus facciones desencajadas y no sabía si iba a ser capaz de soportarlo.
—Podemos esperar lo que necesites.
—Nunca voy a estar preparado para esto. Así que vamos a por ello cuanto antes.
Supo que siempre recordaría el sonido que hizo la puerta al abrirse y los golpes de las botas de ellos dos acercándose al cristal de la sala. Lejos de lo que las películas mostraban, al ir a ver un cuerpo en una sala forense no estabas cerca del cadáver sino detrás de un cristal. Era una sala pequeña, como un armario, carente de cualquier mobiliario salvo por la ventana con vistas a la mesa del forense. Iba a ser un espectador en algo que no deseaba ni siquiera vislumbrar.
Se colocó en primera fila y tocó el frío material que lo separaba sobre el cuerpo tapado por una sábana blanca. No tenía claro como estaba siendo capaz de respirar, sabía que lo hacía el cuerpo de forma automática y lo agradecía.
—Si es ella vamos a perseguir al culpable y matarlo. —comentó Joshua.
—No creo ser capaz a sobrevivir a ella, amigo. No lo creo. —dijo con sinceridad.
Vio a su colega Decker acercarse al cuerpo, era un forense agradable, recordaba haber tomado alguna cerveza con él pero no podía pensar en nada más.
Los momentos en los que lo vio tomar la sábana y descubrir el cuerpo no pudo más que pensar en Lisel, su sonrisa, su risa, su forma de abrazarse a él cuando estaba triste, los momentos en los que se había enfadado tanto que le había retirado la palabra… tantos momentos que le parecían pocos.
—No seas tú… no puedo perderte… —susurró deseando cerrar los ojos.
La persona que yacía sobre la mesa era de la complexidad de Lisel, tenía el mismo corte de pelo y Liam supo que iba a desmallarse allí mismo. Comenzó a temblar, los espasmos eran incontrolables y el terror le oprimió el pecho.
Finalmente, se fijó en el rostro y pudo comprobar que aquella mujer tenía unas pecas en las mejillas que su hermana no tenía. Con esperanza la miró nuevamente y vio como la forma de la boca era distinta, al igual que los ojos.
El alivio hizo que su cuerpo quedara laxo, de tal forma que se agachó lentamente hasta quedar de rodillas y apoyar la cabeza en el cristal. Al mismo tiempo que se agachaba gimió dolorosamente y esperó a que su cuerpo recordara como seguir respirando.
No había ella.
Había esperanza.
Sentía la muerte cruel de aquella inocente mujer pero no era Lisel y eso significaba que todo podía ser posible. Podían encontrarla.
—Gracias…
Joshua se sentó a su lado, sus rostro reflejaba lágrimas de alegría en compasión a su amigo.
—Me alegro hermano, ahora vamos a jugar juntos en el mismo equipo. Vamos a encontrar al cabrón que se la llevó. —explicó Joshua.
Liam miró a su compañero y vio la misma locura que él llevaba sintiendo desde que la perdió reflejado en sus ojos. Todo comenzaba a ser una locura y no sabía en qué problema iban a meterse pero estaba seguro de que Lisel iba a aparecer viva e ilesa.
—No voy a parar hasta encontrarla. —y era una promesa solemne que pensaba cumplir.
—Y yo no voy a impedírtelo más. Después de vivir esto contigo no puedo quedarme sentado a esperar que Lisel llene el próximo agujero.

***

Joshua se lo llevó a la cafetería y le sirvió uno bien cargado, él no podía dejar de mirar ese líquido negro caliente que tanto asco le daba, pero lo necesitaba. Su mente estaba como dormida, notaba su cabeza como si fuera un corcho y por mucho que se tocara no conseguía despertarla.
Imaginaba una y otra vez el momento en el que habían descubierto el cuerpo de aquella pobre mujer, era una imagen en bucle que había llenado su mente sin parar. Se sentía como un drogadicto deseando una dosis sintiendo el terror de aquellos instantes.
—Te pueden encerrar por esto Joshua, no puedo meterte en esto.
—Ya estoy dentro y algunos de nosotros piensan ayudarte.
Lo agradecía mucho.
Pedía al cielo que Lisel estuviera bien, que por alguna razón mágica estuviera feliz y contenta. No podría soportar verla mal o sufriendo sin poder ayudarla.
El recuerdo de su hermana llenó su cabeza, la recordaba como si la estuviera viendo en aquel mismísimo instante. Era una mujer increíble y no contemplaba la vida sin ella, iban a conseguir que su parte más oscura saliera a la luz. Lo peor era que estaba armado y que no tenía miedo a dañar a todos los que se pusieran en su camino para llegar hasta ella.
Joshua dejó su pistola sobre la mesa donde estaba su humeante café, una sonrisa pícara llenó su rostro. Iba a llenar de plomo a todo el que le negara información.
—No vamos a ser héroes después de esto.
—Nunca lo fuimos. —concluyó Joshua.
Tenía razón, ellos eran a los que llamaban cuando todo fallaba, sus métodos no eran del todo ortodoxos pero sí efectivos.

Cargó su arma y disfrutó con la adrenalina que comenzó a burbujear en sus venas. Sí, era peligroso y acababan de soltar la correa.


10 comentarios:

  1. Ay Liam!! Si supieras dónde está tu hermana, te caías de culo... me ha encantado, el pobre como sufrió... eres malilla!!! Pero me ha gustado mucho :)

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  2. Vaya susto se he llevado Liam, aun quedan esperanzas de enxontrarla. Me encanta.

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  3. Alaaaaaa pedazo capítulo!! Pobre Liam casi le da un parraque....

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  4. Buahhhhh ¿cómo me haces esto? Que sufrimiento! Pero que bienque te quedó. Me encanta 😍😘

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  5. ayyy qué mal lo he pasado, que llorera, pobrecito Liam

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  6. Seguimos leyendo....
    Me da pena Liam.
    Menos mal que "no era ella"
    Aunque eso sí.... molaría que apareciese en el mundo castillo.
    ¿Para cuando el próximo?

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  7. Pobrecillo de Liam los has hecho sufrir un montón... espero el prox.

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  8. Hola, ains, pobrecito! lo que le haces sufrir!! pero sus amigos son lo más y estoy intrigadísima porque, aunque sean unos polis súper buenos, a Lisel no la podrán encontrar ni de broma! qué pasará...

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  9. Uuffsss..!!!
    Me acabo de hacer popo junto con liam justo en el momento de ver el cuerpo. Y eso que se donde esta lisel.

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